Naturaleza · Medio ambiente
Los manglares están volviendo
Durante décadas fueron uno de los ecosistemas que desaparecían más rápidamente del planeta. Ahora, un gran estudio mundial trae una noticia inesperada: su pérdida se está frenando y, en muchos lugares, la naturaleza está recuperando terreno.

A veces las buenas noticias necesitan tiempo.
Durante décadas, los manglares han ido desapareciendo bajo la presión del desarrollo costero, la acuicultura, la agricultura, la contaminación y otros factores. Parecía una de esas historias ambientales en las que el final estaba escrito de antemano.
Pero quizá no lo estaba.
Un amplio estudio global, recogido recientemente por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), ha analizado mediante imágenes por satélite la evolución de estos bosques costeros desde la década de 1980 hasta 2023. Los investigadores han encontrado algo que invita al optimismo: las pérdidas mundiales de manglar se han ralentizado considerablemente y las áreas que ganan superficie han aumentado. La regeneración y expansión natural están compensando ya una parte importante del retroceso histórico.
Y merece la pena que nos alegremos
Los manglares ocupan menos del 1 % de los bosques tropicales del mundo, pero realizan un trabajo extraordinario. Protegen las costas frente a tormentas, inundaciones y erosión, almacenan carbono, filtran el agua, sostienen pesquerías y proporcionan hábitat a más de 1.500 especies. Unos 2.400 millones de personas viven a menos de 100 kilómetros de una costa y pueden beneficiarse, directa o indirectamente, de estos ecosistemas.
Detrás de la recuperación también hay personas
En Costa Rica, por ejemplo, comunidades locales han plantado más de 12.000 ejemplares autóctonos en una zona degradada, con supervivencias iniciales superiores al 80 %. En Benín, en lugar de limitarse a plantar árboles, se han recuperado antiguos flujos de agua para permitir que el propio manglar vuelva a crecer de manera natural. Y en Kenia, habitantes de las comunidades costeras están siendo formados para participar directamente en la restauración y conservación.
No significa que el problema esté resuelto. Los manglares siguen amenazados y el propio PNUMA advierte de que existen daños —como contaminación o pérdida de biodiversidad— que una fotografía de satélite no puede mostrar.
Pero tampoco sería justo ignorar lo que está funcionando. Después de décadas viendo cómo retrocedían, en muchos lugares los manglares están regresando. Es la misma lección que deja el bosque del Chocó ecuatoriano en este mismo número.
Cuando protegemos a la naturaleza y le damos tiempo, la naturaleza también sabe volver.
Fuente principal · Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), 24 de julio de 2026 · «Mangroves are making a comeback. Here's what's working».