Sociedad · Mayores
Nunca es tarde para hacer un nuevo amigo
Las reuniones y programas de acompañamiento de Re-engage están creando nuevas relaciones entre personas mayores: el 74 % de quienes participan en sus encuentros presenciales afirma haber hecho nuevos amigos.

Una taza de té, una mesa compartida y alguien que espera volver a verte. A veces no hace falta mucho más para empezar a combatir uno de los grandes problemas silenciosos de la vejez: la soledad.
En Reino Unido, Re-engage organiza encuentros presenciales, grupos de actividades y acompañamiento telefónico para ayudar a personas mayores a recuperar vínculos sociales. Durante 2025-2026, cerca de 6.000 personas mayores participaron en sus servicios, con el apoyo de más de 6.800 voluntarios.
Los números cuentan una historia bonita
Entre quienes participan en sus fiestas del té, el 77 % afirma sentirse más feliz gracias al programa y el 74 % dice haber hecho nuevos amigos. Considerando el conjunto de servicios de la organización, el 87 % asegura tener ahora algo que esperar con ilusión.
Los encuentros son sencillos: voluntarios recogen a pequeños grupos de personas mayores y los llevan a reuniones periódicas en casas o espacios comunitarios. Allí se conversa, se comparte comida y, sobre todo, se vuelve a pertenecer a un grupo.
La amistad no tiene edad límite
Envejecer puede traer pérdidas, cambios de rutina y círculos sociales más pequeños. Pero estos resultados recuerdan algo importante: la amistad no tiene una edad límite. A los setenta, a los ochenta o a los noventa todavía puede aparecer alguien nuevo a quien esperar, una conversación pendiente o una mesa en la que vuelva a quedar una silla reservada para ti.
Que se lo digan a Isabel Vázquez, que a los 103 años sigue yendo al gimnasio de Vigo.
Cumplir años puede reducir muchas cosas. La capacidad de hacer nuevos amigos no es una de ellas.
Fuentes · Re-engage · Annual Review 2025-2026 · Actualización de septiembre de 2026.