Naturaleza · Restauración · Florida
Quedaban 39. Ahora son 65 millones.
En 2018, después de ocho semanas buscando almejas supervivientes en Indian River Lagoon, un equipo de investigadores encontró solo 39. Aquellos últimos ejemplares se convirtieron en el punto de partida de uno de los proyectos de restauración más llamativos de la laguna.

Treinta y nueve no parecían muchas. Para los científicos, sin embargo, eran una oportunidad genética.
Durante los años noventa y principios de los 2000, las almejas eran abundantes en Indian River Lagoon, un enorme estuario de la costa atlántica de Florida. Filtraban el agua, retiraban algas y servían de alimento a peces, cangrejos y otros animales.
Después llegaron décadas difíciles. La sobreexplotación y grandes proliferaciones de algas hicieron que la población se desplomara hasta quedar prácticamente desaparecida de la laguna.
En 2018, el profesor Todd Osborne y su equipo salieron a buscar supervivientes. Durante ocho semanas recorrieron el estuario.
Encontraron 39.
Las «superalmejas»
Todos eran adultos de tamaño y edad parecidos. Precisamente por haber sobrevivido a unas condiciones que habían eliminado a tantos otros, los investigadores pensaron que podían guardar características especialmente valiosas.
Los reprodujeron. De aquellos adultos obtuvieron unos 40 millones de larvas. Y empezó a popularizarse un nombre mucho menos académico para sus descendientes: las super clams, las superalmejas.
Desde entonces, el equipo ha criado y liberado en la laguna 65 millones de almejas juveniles y adultas. El seguimiento muestra que aproximadamente la mitad de los adultos reintroducidos seguían vivos dos años después; entre las juveniles, la supervivencia al primer año se situó entre el 10 y el 13 %.
No es solo multiplicarlas
El proyecto no consiste simplemente en multiplicarlas. Los científicos han estudiado dónde tienen más posibilidades de sobrevivir, porque los grandes aportes de agua dulce procedentes de lluvias, escorrentía y agricultura pueden reducir demasiado la salinidad del estuario.
Y las almejas son solo una pieza de una restauración mucho mayor. Con apoyo de NOAA Fisheries, Indian River Lagoon está recuperando también praderas marinas, humedales, arrecifes de ostras y manglares.
Los responsables son prudentes: la laguna sufrió décadas de deterioro y su recuperación no será inmediata.
Pero ya existen señales positivas. Las almejas liberadas continúan creciendo, las praderas marinas reaparecen en algunos lugares y distintos proyectos están reconstruyendo funciones ecológicas que parecían perdidas.
Todo empezó, en esta parte de la historia, con un número diminuto.
Treinta y nueve.
A veces salvar millones empieza por no rendirse con los últimos 39.
Fuentes · NOAA Fisheries, 4 de marzo de 2026 · Indian River Lagoon Council.