Naturaleza · Conservación · Kazajistán
El tigre volvió 70 años después
El 31 de julio, una tigresa de Amur fue liberada en la Reserva Natural Estatal de Ile-Balkhash. Es el primer paso práctico para devolver tigres silvestres a un paisaje de Kazajistán donde desaparecieron hace más de siete décadas.

La primera en volver se llama Umit. En kazajo, su nombre significa «esperanza».
Durante generaciones, los tigres formaron parte de los humedales, bosques de ribera y cañaverales de Asia Central. Pero la persecución, la pérdida de hábitat y la desaparición de sus presas acabaron expulsándolos del paisaje. En la región de Balkhash, el último registro se remonta a 1948.
Décadas después, Kazajistán decidió intentar algo extraordinario: preparar el territorio para que el tigre pudiera regresar.
Primero el ecosistema, después el tigre
La Reserva Natural de Ile-Balkhash fue creada en 2018. Antes de liberar un solo felino hubo que trabajar sobre el ecosistema: restaurar vegetación, reforzar la protección y recuperar poblaciones de presas como el ciervo de Bujará.
El proyecto utiliza tigres de Amur, los parientes vivos más próximos del desaparecido tigre del Caspio. En 2024 llegaron Bohdana y Kuma desde un santuario de los Países Bajos. Su función es reproductora: se espera que sus futuras crías puedan prepararse para vivir en libertad.
En mayo de 2026 llegaron desde el Lejano Oriente ruso otros cuatro animales. Entre ellos estaba una hembra adulta llamada Umit.
Después de un periodo de cuarentena y adaptación, el 31 de julio se abrió la puerta.
Umit salió.
Un collar y un objetivo mucho mayor
Lleva un collar GPS por satélite que permitirá seguir sus movimientos y comprobar cómo se adapta a un territorio que vuelve a tener un gran depredador después de más de setenta años.
El objetivo es mucho mayor que una sola tigresa. El programa aspira a recuperar con el tiempo una población silvestre estable y restaurar también el papel ecológico que los tigres desempeñaron históricamente en este paisaje.
No está garantizado. Reintroducir un gran carnívoro exige años de seguimiento, suficiente alimento, hábitat protegido y convivencia con las comunidades locales.
Pero algo que durante décadas perteneció únicamente a la memoria acaba de dar su primer paso sobre la tierra.
Y ese primer paso tiene nombre.
Quizá no sea casualidad que la primera en volver se llame Esperanza.
Fuentes · Ministerio de Ecología de Kazajistán / programa de reintroducción del tigre · WWF · 31 de julio – 11 de agosto de 2026.