Naturaleza · Conservación
Cuando solo quedaban seis, decidieron no rendirse
Treinta años de conservación están devolviendo a Galápagos una planta que estuvo al borde de desaparecer. De seis ejemplares supervivientes, hoy existen 28 adultos silvestres y una nueva generación ya ha comenzado a nacer por sí sola.

La Galvezia leucantha subsp. leucantha, una planta endémica de las islas Galápagos, estuvo al borde de la extinción. En 2007 solo se conocían seis ejemplares en estado silvestre. Hoy, gracias a un programa de conservación liderado por la Fundación Charles Darwin, ya existen 28 plantas adultas en su hábitat natural y, desde 2021, han aparecido las primeras plántulas nacidas de forma natural, un signo esperanzador de que la población puede regenerarse por sí misma.
Semillas, vivero y una vigilancia que no se relaja
El proceso ha incluido la recolección de semillas, la reproducción en viveros, la reintroducción de 94 plantas en la isla Isabela y un seguimiento constante para protegerlas de especies invasoras como las cabras, que durante décadas amenazaron su supervivencia.
Este avance demuestra que la conservación funciona cuando hay ciencia, compromiso y colaboración entre instituciones, guardaparques y comunidad local. La Galvezia no solo es una planta: forma parte del equilibrio único del ecosistema de Galápagos y su recuperación es una buena noticia para toda la biodiversidad del archipiélago.
Aún queda trabajo por hacer, pero pasar de seis a 28 ejemplares silvestres en menos de dos décadas es una prueba de que, con perseverancia, la naturaleza también puede tener segundas oportunidades. Es exactamente lo que persigue el Phoenix Species Project con otras cien especies del planeta.
A veces salvar el mundo empieza así: cuidando seis pequeñas vidas y negándose a aceptar que sean las últimas.
Fuentes · Fundación Charles Darwin (30/07/2026) · Galápagos Conservancy (30/07/2026) · Comunicado oficial.