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Lunes, 5 de octubre de 2026 Edición 4 · octubre 2026

El periódico de las cosas buenas

Paz · Reconstrucción · Kosovo

Un lugar donde volver a caminar sin miedo

Desde 1999, equipos especializados han trabajado para retirar minas y otros restos explosivos que impedían utilizar con seguridad campos, caminos y terrenos. Ahora, HALO Trust concluye su programa operativo y devuelve el protagonismo a quienes viven sobre esa tierra.

Redacción BONITAS NOTICIAS · · Comunidad · Edición 4
Shaha Bujupi señala las tomateras de su huerto familiar en Kosovo, en un terreno ya desminado
Shaha Bujupi muestra el huerto familiar en un terreno que vuelve a utilizarse con seguridad. Foto: The HALO Trust.

Tras 27 años, HALO concluye su programa operativo de desminado en Kosovo.

Las guerras terminan en una fecha. Sus consecuencias, muchas veces, no. Durante décadas después del conflicto de Kosovo, minas terrestres y otros restos explosivos siguieron condicionando la vida de comunidades que intentaban recuperar la normalidad.

HALO Trust comenzó a trabajar en Kosovo en 1999. Desde entonces, sus equipos han localizado y despejado áreas contaminadas para que caminos, campos y terrenos pudieran volver a utilizarse sin que cada paso implicara una duda.

Qué significa el final del desminado en Kosovo

En septiembre de 2026, la organización anunció la conclusión de su programa operativo de desminado humanitario en Kosovo después de 27 años de trabajo. La responsabilidad sobre cualquier peligro residual queda ahora en manos de las autoridades nacionales.

Por eso el logro no debe resumirse diciendo que ya no existe absolutamente ningún riesgo. Lo verdaderamente importante es el enorme territorio que ha podido devolverse a las comunidades y la capacidad local que queda para afrontar los riesgos que puedan aparecer.

Tomates, miel y un huerto recuperado

Una de esas historias tiene nombre: Shaha Bujupi. Su familia puede volver a trabajar su huerto y continuar produciendo miel en terrenos que antes estaban condicionados por la amenaza de los explosivos.

La fotografía de esta página no muestra una mina. Tampoco un detector ni un uniforme. Muestra algo mucho más importante: una mujer señalando sus cultivos. Tomates, árboles, una casa. Vida cotidiana.

Eso es, en el fondo, lo que significa desminar. No retirar objetos peligrosos para dejarlos fuera de una estadística, sino devolver posibilidades: cultivar, criar animales, caminar, construir y permitir que los niños conozcan esos lugares de una manera distinta a la generación anterior.

Durante más de un cuarto de siglo hubo personas trabajando centímetro a centímetro para conseguir algo que debería ser normal: que la tierra bajo los pies de una familia sea simplemente tierra.

Como las aulas temporales de Nepal, en este mismo número, es una historia de reconstrucción que no se mide en edificios, sino en vida cotidiana que vuelve a su sitio.

Durante años, bajo esta tierra hubo miedo.
Hoy, sobre ella, vuelven a crecer tomates.

Fuentes · The HALO Trust · Septiembre de 2026.

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